Este artículo es solo para fines informativos, no es un consejo médico. Para un diagnóstico o tratamiento, habla con un médico
¿Sospechas o sabes que tu peque tiene TDAH? Bueno, déjame desmentir unos mitos rapidito: los niños con TDAH no son esas bolas de energía ingobernables que no puedes esperar controlar.
Quienes tenemos TDAH simplemente percibimos el mundo de manera diferente, y nuestro cerebro funciona un poco distinto. ¡Pero eso no significa que no haya una lógica en cómo nos desenvolvemos!
Así que, si necesitas ayuda para descubrir la mejor manera de disciplinar a un niño con TDAH, estás en el lugar correcto.
¡Vamos a ello!
1. Establecer una rutina constante
Una rutina ofrece un entorno seguro, ya que el niño sabe qué esperar de cada parte del día. Elimina la confusión y el estrés de la situación y facilita que el niño se concentre.
Establece una rutina para despertarse, las comidas, los deberes, el tiempo de juego y la hora de dormir. Cíñete a este horario con constancia, ya que la previsibilidad puede reducir significativamente la ansiedad y la resistencia.
Aunque la constancia es clave, los planes a menudo pueden cambiar. Explica cualquier ajuste con antelación, si es posible, y sé paciente si estos cambios molestan a tu peque.
2. Sé directo y literal en tus peticiones
Incluso los adultos con TDAH a veces pueden caer en un estado de parálisis del TDAH cuando se enfrentan a abstracciones como "limpia tu habitación". Así que, si ves que tu hijo no responde a esta petición como te gustaría, no te alteres ni asumas desobediencia.
En su lugar, intenta ser más específico:
- Guarda todos tus juguetes en el cofre de juguetes.
- Haz tu cama.
- Dobla tu ropa limpia.
Te haces una idea. Además, intenta no acumular demasiadas "órdenes" a la vez, ya que un niño podría olvidar algunas antes de terminar las primeras.
3. Usa el refuerzo positivo
La investigación sugiere que los niños con TDAH son más receptivos si reciben constantemente refuerzo positivo.2
En resumen, más elogios = niño que se porta bien. Pero, como en el consejo anterior, ¡sé más específico con tus elogios! No te limites a decir "¡bien hecho!". ¿Bien hecho qué?
Si le pides a tu peque que haga su cama y lo hace inmediatamente y sin refunfuñar ni distraerse demasiado, díselo explícitamente.
Es casi como un juego. Las personas con TDAH están en una búsqueda constante de más dopamina, así que no hay nada de malo en aprovechar estas tendencias. Si tu peque empieza a asociar seguir tus peticiones con buenas vibras, habrá menos fricción.
4. Establece expectativas claras
Pero todos sabemos que la teoría no es como la práctica; ninguna estrategia es infalible.
Entonces, ¿qué hacer cuando la disciplina falla y el niño se porta mal?
Bueno, tienes que ser explícito y lógico. Dile a tu peque que no podrá jugar a videojuegos hasta que haga sus deberes para ayudar a establecer una relación directa de causa y efecto.
Es como el refuerzo positivo, pero a la inversa.
5. No seas demasiado duro
Recuerda: el TDAH no es algo que un adulto pueda controlar siempre, y mucho menos un niño. A veces, si tu hijo se porta mal, no es porque quiera; es porque le resulta imposible actuar de otra manera.
Y hagas lo que hagas, ¡no grites! No solo porque es lo incorrecto, sino porque el señor Ciencia —de nuevo— te dice que es una mala idea, ya que hace que los niños con TDAH se porten peor.
6. Permíteles que aprendan por sí mismos
Las personas aprenden mejor cuando se les permite llegar a conclusiones por sí mismas. No sé por qué, la verdad. Quizás si llegas a una conclusión tú mismo, como que te la "apropias", y te sientes más impulsado a seguirla.
¿Qué significa eso? Bueno, depende del nivel de la transgresión. ¿Se niegan a bajar a cenar porque están demasiado ocupados haciendo lo que sea? ¡Guarda la comida! La próxima vez, serán mucho más prudentes con sus tiempos.
Si es algo más serio (quizás han roto algo o perdido su teléfono), ponlos en tiempo fuera. En este caso, un tiempo fuera debe ser un espacio tranquilo lejos de la sobreestimulación donde puedan reflexionar seriamente sobre sus errores.

7. Busca orientación profesional
Hay una razón por la que algunos profesionales pueden dedicar sus carreras enteras a estudiar el TDAH... la cosa es complicada, ¿eh?
Así que, ¡no hay vergüenza en pedir ayuda!
¿Dónde buscar?
- Terapeutas conductuales: Consulta con terapeutas conductuales especializados en TDAH para desarrollar estrategias de disciplina efectivas.
- Talleres educativos: Asiste a talleres y sesiones de formación para aprender nuevas técnicas y estrategias para manejar el TDAH.
- Grupos de apoyo: Los padres y madres de personas con TDAH ya curtidos pueden ser una de las mejores fuentes de consejo sobre el tema que puedes encontrar. Y hablando de eso, ¡nuestra app Numo alberga una comunidad de TDAH exactamente así! Así que, échale un vistazo cuando tengas tiempo.
8. Educa a los demás
Se necesita una comunidad, y todo eso. Por mucho que algunos padres y madres lo deseen, tu peque no siempre existirá en la burbuja de tu hogar, así que sería mejor si las otras personas en la vida de tu peque supieran qué esperar.
- Informa a los maestros: Educa a los maestros y al personal escolar sobre el TDAH de tu hijo y comparte técnicas efectivas sobre cómo disciplinar a un niño con TDAH en el aula. Explícales que tu hijo podría necesitar un enfoque diferente para un aprendizaje efectivo.
- Familiares y amigos: Comparte información con familiares y amigos para asegurar la coherencia en la disciplina y para fomentar la comprensión y el apoyo.
9. No olvides el autocuidado
A pesar de todo, criar a un niño con TDAH puede ser difícil y mentalmente agotador a veces. Así que, ¡no te exijas demasiado!
Recuerda tomar descansos regulares para un valioso tiempo personal, y no te guardes tus sentimientos; comparte tus frustraciones con un terapeuta o un amigo de confianza.
¡Es por tu propio bien y el de tu hijo! Si estás mental y físicamente agotado, sería más fácil que pierdas la paciencia con tu hijo y tomes malas decisiones.
Conclusión
El TDAH puede ser un lío confuso y estresante para quienes lo viven. Entenderlo desde fuera puede ser un desafío enorme.
Sin embargo, con la actitud correcta, paciencia y la educación adecuada, criar a un niño con TDAH puede ser una experiencia placentera y gratificante.
Fuentes
1. Journal of Abnormal Child Psychology. Reinforcement Enhances Vigilance Among Children With TDAH: Comparisons to Typically Developing Children and to the Effects of Methylphenidate
2. Clinical Psychological Science. Improvements in Negative Parenting Mediate Changes in Children’s Autonomic Responding Following a Preschool Intervention for TDAH.


